Vías y pobreza: el patrón que confirman los datos
El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) del DANE mide, más allá del ingreso, si un hogar tiene acceso a educación, salud, condiciones de vivienda adecuadas y trabajo formal. En 2018, los departamentos con mayor pobreza multidimensional eran Guainía (65,0%), Vaupés (59,4%), Vichada (55,0%), La Guajira (51,4%) y Chocó (45,1%). En el extremo opuesto, Bogotá (4,4%), San Andrés (8,9%) y Cundinamarca (11,5%) tienen la menor incidencia.
Cuando se cruza esa lista con la densidad de la red vial primaria y secundaria por departamento, la coincidencia es difícil de ignorar: Guainía, Vaupés y Chocó — tres de los cinco departamentos más pobres del país — están también entre los cinco con menor densidad vial de Colombia, todos por debajo de 8,2 km de vía por cada 1.000 km² de territorio.
Este cruce fue, de hecho, uno de los análisis originales del proyecto Infraestructura Visible (entregable '0018 — Densidad de vías vs. Pobreza'). La lectura que proponía entonces el equipo del profesor Mauricio Sánchez-Silva sigue siendo válida hoy: sin una red vial que conecte un territorio, es mucho más difícil que la actividad económica, los servicios públicos y las oportunidades lleguen a él.
Es también, casi punto por punto, la región donde se ha concentrado buena parte del trabajo del equipo de Infraestructura Visible en el programa Obras por Impuestos — vías terciarias, puentes y saneamiento en municipios ZOMAC — precisamente los territorios que estos datos señalan como los más desconectados del resto del país.
